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La Muertera: hoy pena y rabia en esta cacería

A medio decir

Ser  un artificio
crear  efectos y afectos
arder  infinitamente
aunque lo que se nos escape
sea infinitamente superior
a lo poco que atrapamos

la razón yace suspendida
envuelta en silencios y enigmas

la ausencia de horizonte
permite el corte vertical del  corazón

Ojo interior  sumergido
     vistazo fulminante
arropa  la  inmediatez  de lo vivido
impregna   los afectos
un  intenso  olor  blanco 
          interrogante
cuál  será el efecto del afecto

 

Acercarse  intensamente a  las cosas
          recorrer la distancia
como la mariposa a la llama
          correr  el peor de los riesgos 

Nunca sabremos  cuánto
                             el amor 
en su sentido  oculto y misterioso
modifica  y determina las estructuras
nunca   sabremos cuanto  cambiamos   en realidad

 

Ser  más  de lo que se  puede expresar
construir  mínimas  constelaciones de sentido
ir con poquedades encadenándolo todo
comprender que la experiencia es el  instinto
                                  de  una razón apasionada  
que entre el nicho y la cesárea
se  instala el  demonio del mediodía
               
Someterse a su  vistazo
presa de violentas agitaciones
fascinarse
por el salto  
           la  fractura
                  la  discontinuidad    
                                la  sorpresa

 

Y en el  fin  de las calles
en el  fin  de la urgencia del  mundo exterior
lucir  un  espacio  íntimo   secreto   
               un corazón sumergido 
               de risa
               de bosque
               devorador  de  todas las  muertes

La muertera con ángel