volver

La Muertera: hoy pena y rabia en esta cacería

La Muertera con Ángel

Todos llevamos un ángel dentro
         nos adopta
un cuerpo demandante
sujeto despojado   anónimo
que  observa   nombra   alucina

con  sorprendente paciencia
se lava ese cuerpo
la lluvia caliente
deja su vientre  rojo   culpable
la palabra  sólo permite
         nombrar el pasado

un leve movimiento
le permite  ocultarse en la luz
       y alzar  la cabeza
la muertera sabe que
       para mirar el sol
hay que cerrar los ojos
       entretejida
por la ráfaga asoleada de paraíso
señala que  los heridos no sangran

uno, dos, cuerpo muerto
        nido, nicho
el vórtice del vértice al oler la figura
la memoria ciega de ese cuerpo
        impreso   sangrante