volver

La Muertera: hoy pena y rabia en esta cacería

Bosque

He subido. En los brazos un jardín salvaje. Tener un bosque es no tenerlo y aceptar que no me tenga.

                                                          
El desvío del camino trae la sorpresa
quebrada con olor de primavera
la curva tiene hondura
el amarillo aromo en las orillas.

 

                  
Cuando el ovillo cede
a los corredores del bosque
ramas  cuadrangulares  delirantes
motean con luz de invierno
serpenteantes  caminos de  tierra negra. 

 

La muertera con ángel