La Muertera: hoy pena y rabia en esta cacería
Patrimonio dudoso
Desde hace un tiempo, hablar de Valparaíso es decir “patrimonio de la humanidad” y a mí suena dudoso este término, tan universal y ajeno a la doble miseria que vive este Valle del Paraíso Infernal: enfermo, cesante, con hambre y sin plata o no inventarse la vida, a trabajar y a acostarse. Los señores poderosos, los intelectuales, los de siempre, habrán tomado en cuenta este dibujo personal de la catástrofe:
No creo que estos señores se aguanten este dibujo, están preocupados del famoso “casco histórico”, de los cerros residenciales o protegidos como el Alegre o el Concepción, absolutamente conscientes que EN LA PALABRA PINTORESCO CABE TODA LA MISERIA. Este “borracho espejeo de puerto salvaje” se delira desde dentro y los intelectuales han aprendido a mantener las distancias. Se han preguntado ¿dónde viven estos sensibles creadores?, ¿Por qué calles transitan?. Valparaíso es miserable y es más que canciones. Es una vivencia y para ello has que padecer el hecho que cada día hay mayores posibilidades de caerse, porque sus escalas no paran de desmoronarse. Para aproximarse a este puerto hay que andar en micro, tomar la E en la Plazuela Ecuador e irse a Cerro Jiménez, subir por Aquiles Ramírez y alcanzar una digna mirada de un punto en el aire. Sin trampas.....abiertos....con ojos de conquista atreverse a mirar en las quebradas.
Valparaíso, diciembre 1999