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La Muertera: hoy pena y rabia en esta cacería

Rainer-rainer

Al poeta de Europa

 


Ha llovido
apaga mis ojos
he subido al bosque
una y otra vez

Podré verte
entre largos árboles negros como clavos
sobre un tapiz de hojas blancas
inclinado ante tu  dios venidero

Jugaré
a desprenderte del tirano
a extenderse  hacia los árboles

Recuerda:  ¡ha llovido!
nuestras  manos
cóncavo de agua
conjuro entre los dedos
comparten
      el fruto de los árboles

 

 

 

 

La muertera con ángel