La Muertera: hoy pena y rabia en esta cacería
La balada del té triste
No hay espacio para las dos en esta casa / nuestra intensidad contrasta con la leve voz del té / la madera tiene frío / acaso eso / nos despierta de la noche / mientras juegas a vestir tu guagua para una fiesta / me entretengo en la identidad / de un poeta hecho de vino y bosque / escucho su mudo corazón/ me habla de arriba con su lenguaje de raíces / viene contigo
A PINTAR
con poquedades formando
una cabeza coronadita de bosque
una cintura marcada por el ombligo del olvido
unos pies despojados de su historia
para una fiesta de infancia sin traumas / para que en estado de transparencia nocturna / ante esta taza de té / el cuerpo y la infancia se duerman / hasta que esos pies
quemados por la madera
descalzos
despierten la noche